“La primera novela que da título al libro (...) se revela como un metatexto sorprendente y muy bien hilvanado. Los otros dos textos más breves, son Dalia y los perros, perturbador relato de las relaciones obsesivas de una mujer, y Lágrimas artificiales, en la que un solitario protagonista experimenta la ausencia casi tangible de la amada. Las tres historias, además de evidenciar una inobjetable madurez narrativa, tienen un sutil trasfondo lleno de tensiones y desequilibrios que, encerrado por el lenguaje más bien contenido del autor, le da al libro una cualidad ciertamente inquietante.” |