En la literatura peruana, la incursión en la dramaturgia por parte de nuestros narradores y poetas no siempre ha obtenido buenos resultados. La escritura de un drama exige del autor un conocimiento profundo del hecho teatral que es poco frecuente en los creadores literarios de nuestro medio.
Julio Ramón Ribeyro y Mario Vargas Llosa son posiblemente los narradores que mayor éxito han logrado en el teatro, a ellos bien puede sumarse Alonso Cueto, el destacado narrador peruano cuya obra “Encuentro Casual” se encuentra en temporada en la Alianza Francesa de Miraflores.
Se trata de la primera pieza teatral de Alonso Cueto, es cierto, pero ya en ella puede percibirse las virtudes del autor para estructurar una trama que destaca por la complejidad y riqueza de la acción dramática y la composición de sus personajes.
La ausencia paterna y materna, circunstancia o definitiva, es el eje sobre el cual gira el mundo interno de cada uno de los personajes de Cueto, tanto de Percy (Arturo Seminario), un hombre pusilánime que intenta suicidarse, como de Lucy (Katty Serrano) y Bobby (Óscar Carrillo), los dos últimos son hermanos mantienen una relación incestuosa y de dependencia en un ámbito de marginalidad y soledad. Ella es prostituta y él su marido y vividor.
Cada personaje muestra desde el inicio algunas particularidades de su caracterología, pero según como se desarrolla la trama, van revelándonos otras que aparte de sorprendernos contribuyen a complejizar la acción dramática.
Es en este aspecto que la dirección de la puesta por parte de Alonso Alegría es certera, pues traduce los conflictos del mundo interior de los personajes en acciones físicas con un ritmo fluido, ágil, aprovechando cada plano del espacio escénico sin ninguna apoyatura en iluminación –tan frecuente hoy en día- pues la luz blanca predomina durante toda la puesta.
Pero ese mundo interior llega a nosotros con gran intensidad dramática gracias también al trabajo actoral de Serrano.
Carrillo, Sarmiento y en menor medida de Ernesto Espinoza en el papel de Beto. Katty Serrano transforma la desenfadada sensualidad de Lucy en fragilidad pero ya no sumisión hacia Bobby; Óscar Carrillo paulatinamente nos lleva a las razones de fondo de la crueldad y dureza de Bobby; mientras que Arturo Seminario muestra con verosimilitud la transformación de Percy, de pusilánime al valiente protector de Lucy, no obstante la relación de Percy con la figura paterna no tiene la fuerza dramática que en el caso de Bobby y Lucy.
Conmovedora en muchos momentos, sorprendente a cada minuto, precisa en cada uno de sus detalles importantes, “Encuentro Casual” es el resultado de la confluencia de esfuerzos de un elenco joven pero de gran calidad, un director de amplia experiencia y un autor que, como en la narrativa, escudriña en profundidad el alma humana. Algo nada casual, por supuesto.