Lima, a fines del milenio. Un juez probo, harto de la inmundicia que lo rodea, decide jugárselas por los principios que le han inculcado desde la infancia. Cuando Guido Pazos cae víctima de su audacia, Gabriela Celaya, su novia, decide vengarlo aunque para ello, venciendo su asco, tenga que llegar hasta el corazón mismo de la corrupción.
En el reino de Fujimori y Montesinos, Guido y Gabriela son la excepción. Otros, como el periodista Javier Cruz, prefieren conservar su mundo de comodidades y sacrificar hasta su alma con tal de no ser expulsados del paraíso artificial. Los ojos y oídos del jefe del servicio de inteligencia vigilan los movimientos de todo aquel a quien consideran una amenaza para la estabilidad de su imperio.
Grandes miradas adapta libremente hechos reales y recientes y los convierte en un espléndido ejemplo de cómo la ficción puede esclarecer, mejor que cualquier informe, la verdad profunda oculta bajo el ropaje de lo cotidiano y banal.
Libro grandioso y humano, esta novela es otro magnífico fruto de la madurez artística de Alonso Cueto y una auténtica crónica de una época signada por la miseria moral pero, también, por el heroísmo de muchos seres anónimos. |